Curso especializado en Alteraciones Psíquicas en Personas Mayores, orientado a auxiliares y profesionales sanitarios que buscan ampliar sus competencias en salud mental geriátrica. Aprende a identificar, evaluar y tratar trastornos psíquicos en la tercera edad con un enfoque práctico y actualizado.
Curso de Alteraciones Psíquicas en Personas Mayores
Descripción del Producto
El curso Alteraciones Psíquicas en Personas Mayores de Formación Contreras ofrece una formación completa y especializada para comprender, detectar y atender las principales patologías mentales que afectan a la población de edad avanzada. Está diseñado para profesionales sanitarios, cuidadores y auxiliares de enfermería que desean mejorar sus competencias y adquirir una especialización con alta demanda laboral en el ámbito geriátrico y sociosanitario.
A través de 11 unidades didácticas, el alumno profundiza en las causas, síntomas y tratamientos de los trastornos más frecuentes en la tercera edad: ansiedad, depresión, demencias, delirium, pseudodemencia o alteraciones del sueño. Se estudian también las técnicas de exploración psicogeriátrica, el abordaje terapéutico y las urgencias psiquiátricas, incluyendo protocolos de enfermería en casos de sujeción mecánica y atención inmediata.
El enfoque del curso combina la teoría necesaria con una perspectiva práctica y actualizada, adaptada al entorno asistencial real. Se trabaja desde una visión interdisciplinar, conectando la psicología, la enfermería y la gerontología para ofrecer herramientas útiles y aplicables desde el primer día. Además, se incluye formación sobre tratamientos psicofarmacológicos y no farmacológicos, para que el alumno comprenda las diferentes estrategias de intervención.
Esta formación te capacita para ofrecer una atención más humana, empática y eficaz a personas mayores con alteraciones psíquicas, ayudando a mejorar su bienestar emocional y su calidad de vida.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Cómo diferenciar la depresión de la demencia en un adulto mayor?
Esta es una de las dudas más críticas, ya que muchos síntomas se solapan. La confusión radica en que la depresión en ancianos a menudo presenta "pseudodemencia", donde el paciente muestra fallos de memoria o desorientación que parecen Alzheimer, pero tienen un origen afectivo.
Respuesta: La clave suele estar en la actitud ante las tareas: una persona con depresión tiende a responder "no sé" o mostrar falta de esfuerzo por desmotivación, mientras que alguien con demencia suele intentar responder aunque se equivoque. Además, en la depresión el inicio de los síntomas suele ser más rápido y detectable, mientras que en la demencia es un proceso lento y progresivo de años.
¿Cuáles son los síntomas "atípicos" de salud mental que los cuidadores suelen ignorar?
A menudo se buscan guías sobre síntomas que no parecen psiquiátricos pero que indican alteraciones graves.
Respuesta: En la tercera edad, los problemas mentales suelen "somatizarse". Esto significa que, en lugar de expresar tristeza, el paciente manifiesta dolores físicos inexplicables, mareos, cambios bruscos en el apetito o agresividad repentina. El aislamiento social y el abandono de hábitos de higiene personal son señales de alerta roja que internet identifica como causas frecuentes de consulta médica urgente.
¿Cómo afecta la soledad y el "edadismo" al desarrollo de trastornos psíquicos?
Existe una tendencia creciente de búsqueda sobre el impacto social en la salud mental, específicamente cómo el sentimiento de inutilidad acelera el deterioro cognitivo.
Respuesta: La investigación actual destaca que la soledad no deseada es un factor de riesgo tan dañino como el tabaquismo o la obesidad para el cerebro. El "edadismo" (discriminación por edad) genera una profecía autocumplida: si la sociedad trata al mayor como alguien incapaz, este experimenta un estrés crónico y una pérdida de autoestima que disparan cuadros de ansiedad generalizada y depresión mayor.





